Tarta de café

¿Quién se apunta a una tarta de café que NO necesita horno?

Veo que os he convencido 😉

Esta tarta me la he inventado yo misma, copiando algunos pasos de otras recetas que he hecho de tartas frías. Hace poco estaba experimentando recetas de café con leche helado, y se me ocurrió que el invento no quedaría mal en forma de tarta, ¡¡y estaba en lo cierto!! 😀

Así que, para los más cafeteros, aquí va esta tarta.

tarta de café

Ingredientes:

Para la base:

  • 200 gramos de galletas digestive
  • 60 gramos de mantequilla

Para la tarta:

  • 300 ml de nata para montar
  • 3 cucharadas soperas de azúcar
  • 200 g de queso philadelphia
  • 100 ml de agua
  • 3 cucharadas soperas de café soluble  (yo uso el Expresso del Mercadona)
  • 6 hojas de gelatina

Para la cobertura:

  • 50 ml de nata para montar
  • 80 gramos de chocolate blanco (Nestlé postres)
  • 10 gramos de mantequilla
  • un puñado de nueces peladas

Preparación:

Yo utilicé un molde desmontable de 18 cm de diámetro, colocando papel de horno en la base, y también en los laterales (para que luego sea más sencillo desmoldar la tarta).

La base de galletas:

Trituramos las galletas y echamos la mantequilla derretida por encima. Mezclamos bien y vertemos la mezcla en el molde, extendiéndolo bien por toda la base y presionando con una cuchara para que quede firme.

La tarta:

Metemos las hojas de gelatina en un bol con agua fría para que se hidraten.

Montamos la nata con el azúcar y reservamos. Si os gusta el café muy dulzón, echad más azúcar en la nata. Mientras hacemos el resto de la tarta, dejamos el molde en la nevera para que coja consistencia.

En otro bol distinto echamos el queso philadelphia. Calentamos el agua hasta que hierva y echamos el café soluble; removemos bien. A continuación escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos al café y removemos; se disolverán instantáneamente. Echamos el café en el bol con el queso philadelphia y batimos hasta que quede todo mezclado (yo utilicé la batidora).

Ahora, con unas varillas manuales, vamos añadiendo una a una cucharadas de la nata montada en el bol donde está la mezcla de philadelphia y café. Echamos una cucharada de nata, y haciendo movimientos envolventes con las varillas lo vamos integrando; luego otra cucharada de nata y mezclamos con cuidado con las varillas, y así hasta que lo tengamos todo unido.

Echamos la mezcla en el molde y dejamos enfriar al menos 2-3 horas en el frigorífico.

La cobertura:

Calentamos la nata hasta que hierva, retiramos del fuego y echamos el chocolate en dados. Removemos hasta que se haya derretido y mezclado con la nata. Añadimos la mantequilla para que le dé brillo.

Vertemos la cobertura sobre la tarta (ya lo habremos desmoldado), con cuidado y dejando caer un poco por los bordes. Echamos las nueces por encima y volvemos a meter todo en el frigorífico un par de horas.

¡Listo!

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Pan de café

Este es mi primer pan de verdad. Digo esto porque antes he hecho pan en la panificadora con esos preparados del Lidl en los que sólo tienes que echar agua y listos, pero quería hacer un pan-pan.

Pues bien, vi esta receta y decidí que este pan me iba a encantar, así que me animé. Recuerdo a todo el mundo que también se puede hacer a mano.

Ingredientes:

  • 150 ml de agua
  • 2 cucharadas soperas de café soluble
  • 50 g de mantequilla
  • 25 g de levadura fresca
  • 1 huevo grande
  • 50 g de azúcar moreno (también vale blanco)
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 350 g de harina de fuerza
  • 50 g de nueces trituradas

Preparación:

Calentar el agua y disolver el café en ella; dejar enfriar. Derretir la mantequilla. Batir el huevo.

Cuando el café esté templado, se disuelve la levadura en él. Echamos los ingredientes en la panificadora, primero los líquidos y luego los sólidos: café, mantequilla, huevo, azúcar, sal, harina.

El programa que yo usé es el 4 (panes dulces), y consta de dos amasados, dos levados y luego el horneado. Las nueces se añaden en la mitad del segundo amasado (cuando pita).

Ahora me pregunto por qué no hago más panes, ¡¡con lo sencillo que es con el aparatejo este!!

Anotaciones:

Creo que le eché demasiada levadura; como en la receta original utilizaban levadura en polvo, no supe calcular y eché un cubito entero de levadura fresca. Queda un pan muy esponjoso, pero si se quiere más compacto, supongo que con echar medio cubito también salga bien.

El sabor: sabe y huele a café, pero no es un sabor excesivo; es bastante suave.

Magdalenas de café con leche

Busqué especialmente una receta para hacer magdalenas de café, y la que más me llamó la atención fue esta. Debo decir que en esta página decía que las magdalenas quedaban con un ligero sabor a café, pero las modifiqué un poco para que tuvieran un contundente sabor a café 😉

Ingredientes:

  • 250 ml de leche entera
  • 2 cucharadas soperas de café soluble
  • 250 ml de aceite de girasol
  • 4 huevos
  • 250 g de azúcar
  • 330 g de harina
  • una cucharadita de levadura royal

Preparación:

Precalentamos el horno a 200º C.

Disolvemos el café soluble en la leche (yo la calenté un poco y luego la dejé enfriar). Tamizamos la harina con la levadura

Batimos los huevos con el azúcar hasta que nos queden espumosos y más blancos. Añadimos poco a poco la leche (con el café) y el aceite. Finalmente vamos integrando poco a poco la harina con la levadura.

Llenamos los moldes hasta la mitad o 3/4 de su capacidad. Si se quiere, se puede espolvorear un poco de azúcar con canela por encima (yo esta vez no lo puse). Introducimos en el horno, que bajamos hasta 160º C y horneamos durante unos 20 minutos.

Dejamos enfriar y guardamos en bolsas o recipientes herméticos. Salen unas cuantas (las cantidades de los ingredientes se ve que son bastante grandes)

Bizcocho de café

Este bizcocho no va relleno, sino que lleva el café como ingrediente de la masa. A mí, que me gusta tanto el café, me pareció que sabía poco. Le hubiera echado un poco más (lo probaré en otra ocasión), pero estaba bueno igualmente. La receta la saqué de aquí.

Ingredientes:

  • 100 g de mantequilla
  • 165 g de azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 45 ml de café bien cargado
  • 125 g de harina
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • azúcar glass o azúcar avainillado para decorar

Preparación:

Precalentar el horno a 180º y untar el molde con mantequilla y harina para que no se pegue el bizcocho.

Ponemos la mantequilla en un cazo y la fundimos a fuego lento; incorporamos el azúcar y removemos bien para mezclar ambos ingredientes y sacamos del fuego. Mientras se enfría un poco, mezclamos la harina, la levadura y la sal y reservamos.

Añadimos el café y los huevos y lo batimos todo bien. Luego vamos añadiendo la harina poco a poco, mezclándolo todo con una espátula.

Vertemos la masa en el molde y horneamos unos 15 – 20 minutos, hasta picar con un cuchillo y que salga limpio. Dejamos enfriar, desmoldamos y decoramos con azúcar glass.

Bizcocho con relleno y glaseado de café

Esta receta es sólo apta para los muy cafeteros, pues todo lo que lleva tiene café, a excepción del bizcocho… La receta la vi aquí.

Bien, vamos a ir por partes:

Bizcocho:

  • 3 huevos
  • 100 g de azúcar
  • 100 g de harina

Precalentamos el horno a 180º C.

Batimos unos minutos los huevos con el azúcar hasta que crezcan y blanqueen y, entonces, vamos añadiendo la harina y batiendo poco a poco.

Preparamos un molde untándolo con mantequilla y harina y vertemos la masa, que horneamos durante 25 min más o menos (hasta que el cuchillo salga limpio). Dejamos enfriar el bizcocho.

Almíbar:

  • 25o ml de agua
  • 70 g de azúcar
  • Una rama de canela (o un poco de canela en polvo)

Mezclamos todos los ingredientes en un cazo y los llevamos a ebullición. Dejamos hervir 10 minutos y luego lo dejamos enfriar antes de bañar el bizcocho.

Crema de café (el relleno):

  • 200 ml de café (puede ser con leche, pero yo lo hice solo y del soluble)
  • 60 g de azúcar
  • Una yema de huevo
  • 20 g de maizena

Del café, separamos un poco para disover la maizena.

Se baten la yema y el azúcar primero y luego se mezcla con todos los demás ingredientes, que llevaremos al fuego, sin parar de remover, hasta que hierva. Nos quedará muy espeso, y dejamos enfriar totalmente, con lo que espesará un poco más.

Glaseado:

  • 3 cucharadas de agua
  • 10 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de café soluble
  • 200 g de azúcar glass

El glaseado se hace cuando ya esté hecho y montado todo lo anterior.

Mezclamos todos los ingredientes en un cazo y lo ponemos al baño maría o a fuego muy lento, sin para de remover, hasta que se integren y quede una mezcla brillante.

Inmediatamente después, se echará sobre el bizcocho, ya que al enfriarse solidifica.

Montaje:

Esto no hace falta decirlo, pero por si acaso.

El bizocho, una vez frío, se corta por la mitad. La parte de abajo ya la colocamos en la bandeja y la pintamos con el almíbar, que estará frío. Luego echamos la crema de café (ya fría también); yo la unto como si fuera nocilla, porque queda espesa. Ponemos la tapa del bizcocho y pintamos con el almíbar.

En este momento es cuando debemos empezar a hacer el glaseado y, justo cuando lo sacamos del fuego, echamos poco a poco por encima del bizcocho, que caiga por los laterales mientras se enfría.

Al frigorífico y, cuando esté bien frío, ¡a comer!