Esta tarta prácticamente me la he inventado. La receta del mousse la saqué de una caja de obleas, y quité algunas cosas y puse otras para que me quedara bien en la tarta. Y la base es una masa de galletas que ya había hecho otra vez. Sí, mi idea era chocolate con galletas, pero en tarta, jeje.
Para la masa:
- 150 g de mantequilla
- 115 g de azúcar
- 1 huevo
- una cucharadita de zumo de limón
- 1 cucharadita de levadura
- una pizca de sal
- unos 400 g de harina
Preparación
Primero derretimos la mantequilla a fuego lento y, una vez derretida, la batimos junto con el azúcar con ayuda de una batidora de varillas. Añadimos el limón y el huevo y batimos de nuevo.
Mezclamos 300 g de harina con la levarura y la sal y vamos añadiendo a la mezcla de mantequilla, mientras removemos con una espátula. Llega un momento en el que hay que amasar a mano. Los 100 gramos de harina que nos quedan los añadimos poco a poco mientras amasamos y vamos viendo cuánto más hay que añadir (yo no llegué a echar los 400 gramos, sino un poco menos).
Formamos una bola con la masa, la envolvemos en papel film y lo dejamos en el frigorífico media hora.
Pasado este tiempo, la sacamos, la estiramos con el rodillo (de 4 mm de espesor, más o menos) y la colocamos sobre el molde, que hemos de recubrir de papel vegetal. Yo esto no lo hice, pero deberíamos colocar encima de la masa unas alubias para que no crezca al hornear. Si nos sobra masa, podemos cortar círculos para hacer galletas
Horneamos unos 15 – 20 minutos a 180º C, hasta que la masa se dore. Dejamos enfriar, pero no desmoldamos. Las alubias nos pueden servir para más veces.
Para el Mousse de chocolate:
- 100 g de chocolate fondant
- 50 g de mantequilla
- 2 huevos
- 390 g de leche condensada (un bote de los pequeños)
- una cucharadita de café soluble
- 4 hojas de gelatina
Preparación
Dejamos la gelatina en agua para que se hidraten.
Mientras tanto, calentamos a fuego lento la mantequilla con el chocolate, removiendo bien para que no se peque y se deshaga todo. Una vez mezclado, añadimos la gelatina, y removemos para que se disuelva bien.
Añadimos las yemas, el café soluble y la leche condensada y removemos hasta que se integre. Dejamos que se vaya enfriando mientras batimos las claras a punto de nieve (sin azúcar) y las unimos al chocolate con movimientos envolventes.
Lo echamos por encima de la masa y dejamos que enfríe unas horas en el frigorífico.
Si os fijáis, a mí me quedaron dos capas, y es debido a que lo dejé enfriar despacio, a temperatura ambiente, de tal manera que las claras se volvieron a separar (suben por el aire) y el resto del chocolate me quedó abajo. Sabía muy bien de todas maneras, pero debí de enfriarlo más rápido.











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